Día 30 de abril. Segundo cuatrimestre del curso 2013/14. Lingüística General.
Tal y como el día se presenta, antes del día del trabajador, descubro una de las ramas que, para un estudioso de la literatura (más que de la parte de lengua) como yo, más me sorprendieron gratamente en mi primer año de carrera. Aunque parezca una locura; sí, ya estoy expectante a las posibles especializaciones que realizaré una vez termine el grado. Así pues, en esta mañana, atendiendo vagamente a la exposición del doctor en lingüística clínica, aprendí cómo y porqué de la aplicación de las ciencias lingüísticas al estudio del déficit comunicativo.
Es interesante mencionar lo que ocupará el núcleo de esta página de diario: las funciones de la lingüística clínica. Aparte de la descripción de las habilidades lingüísticas del hablante con déficit comunicativo, atiende a otras tantas funciones:
- Establece una taxonimía(ordenación austera, jerárquica y sistemática) de los trastornos del lenguaje.
- Crea herramientas de evaluación del déficit lingüístico para su posterior diagnóstico.
- Diseña protocolos* y formas de tratar la rehabilitación terapéutica.
- Contribuye a la formación de logopedas.
- Colabora con neurólogos y logopedas para tareas de mayor especialización lingüística.
Estos puntos me llamarían la atención por su conexión intrínseca con la neurolingüística, los estudios sociolingüísticos y temas semejantes, por lo que recomiendo que lean revistas tipo Clinical Lingüistics and Phonetics, o la Revista de Logopedia, Foniatría y Audiología; y manuales recomendados por el mismo ponente como Lingüística clínica y Logopedia (Garayzabal) o la Pragmática para logopedas (Gallardo).
Quizá también de interés pudiera ser el congreso celebrado en Universitat de Barcelona en 2015 sobre el tema en este post tratado.
*como el SPPARC (Supporting Partners of People with Aphasia in Relationships & Conversation)